El Jubileo es una nueva llamada a la conversión del corazón mediante un cambio de vida. ¡Qué este año de gracia
toque el corazón de cuantos tienen en sus manos los destinos de los pueblos!
A lo largo de la historia la institución del Jubileo se ha enriquecido con signos que testimonian la fe y favorecen
la devoción del pueblo cristiano. Estos signos serían:
PEREGRINACIÓN
PUERTA SANTA
INDULGENCIA
PURIFICACIÓN DE LA MEMORIA
VIVENCIA INTENSA DE LA CARIDAD
MEMORIA DE LOS MÁRTIRES
SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA
SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN
TESTIMONIO DE MARÍA