EL MINISTERIO
DEL OBISPO, SACRAMENTO DE CRISTO BUEN PASTOR
Para los católicos, que tenemos fe en las
palabras de Jesús y creemos en la Iglesia, el Obispo es mucho más que un dirigente,
él es signo y presencia de Cristo Pastor en medio de su Pueblo. Ellos, por el
sacramento del Orden son legítimos sucesores de los Apóstoles, forman el único
Colegio Episcopal y en comunión con la Cabeza de este colegio que es el Papa,
ejercen el triple ministerio de Enseñar, Regir y Santificar al Pueblo de Dios
en el nombre de Jesucristo. Esto significa que “quien a ellos escucha, a Cristo
escucha, quien los desprecia a Cristo desprecia y al que le envió” (cf. Lc.
10,16).
Enseñar: Los Obispos
son los maestros auténticos de la fe, herederos de la autoridad de Cristo que
predican al pueblo la fe que ha de creerse y ha de aplicarse a la vida y
apartan de la grey los errores que la amenazan (cf. 2 Tim., 4,1-4). Cuando
enseñan en comunión con el Papa, deben ser respetados por todos como los
testigos de la verdad divina y católica; los fieles, por su parte tienen
obligación de aceptar y adherirse con religiosa sumisión del espíritu al
parecer de su Obispo en materias de fe y de costumbres cuando él la expone en
nombre de Cristo.
Santificar: El Obispo
preside toda celebración que se realiza en su diócesis. Por tal motivo el
sacerdote y la comunidad han de estar en comunión con su Pastor y celebrar
correctamente los sacramentos.
Regir: Los Obispos
rigen como vicarios de Cristo las diócesis que se les han encomendado, con sus
consejos, con sus exhortaciones, con sus ejemplos, pero también con su
autoridad y con su potestad sagrada, que ejercitan únicamente para edificar su
grey en la verdad y la santidad. Estos no son vicarios del Papa, pues tienen
plena potestad en la Iglesia particular encomendada, pero siempre ha de guardar
plena comunión con el Romano pontífice.
En nuestra ciudad contamos con cuatro
Obispos: nuestro Arzobispo y ahora también Cardenal, Francisco Robles Ortega,
los Obispos auxiliares: José Lizares y Jorge Cavazos, y el Obispo emérito:
Alfonso Hinojosa. Ellos también
necesitan de tu oración para seguir guiando al pueblo de Cristo.
Héctor M. Pérez V., Pbro.